En los meses de preámbulo del anunciado debate que ofrecerá Radio Neuronafm en Agosto, han comenzado a emerger diversos y polémicos contenidos que están condimentando y preparando el ambiente ufológico chileno para tan esperado evento. Uno de los problemas detectados hoy, es que las oportunidades de franca discusión serán marcadas solamente en las dos jornadas, de tres horas, previstas para el mes de los gatos y por ahora, los fuegos cruzados son a través de programas radiales, entrevistas, notas, algunos reportajes y de publicaciones más humildes como esta, pero todos sin derecho a réplica lindante.
Menciono el derecho a replica con propiedad, porque en las últimas semanas me han aludido y he logrado escuchar mi nombre, como también parte de mi intervención en el tema OVNI en reiteradas ocasiones.
Eso la verdad no me molesta en absoluto, pero si hay que dejar en claro que todos disfrutamos el derecho a
salvaguardar las ideas y las posturas. Pues bien, en los últimos programas de Neuroufo y en algunas entrevistas televisivas, han salido a la luz pública ciertas cifras estadísticas entregadas supuestamente por J. A. Hynek, considerado por algunos el padre de la ufología, en relación a que los pilotos militares y civiles “tienen” (porque lo mencionaron como si estuviese en el presente) un error de percepción sobre el 80%, motivo por el cual las denuncias de observaciones OVNI, pasarían a ser cuestionadas en este porcentaje.
El problema es que Hynek en ninguna de sus publicaciones ha mencionado tales cifras, por el contrario, es uno de los “datos” que ofreció como argumentación el norteamericano James Oberg Edward, cuando realizó una dura crítica al libro UFOs de la periodista Leslie Kean.
La información que fue otorgada en Chile, la realizó Rodrigo Fuenzalida en el programa televisivo "Mentiras Verdaderas" de la Red, cuando complacientemente participó en un supuesto panel de debate con el ilustre contactado extraterrestre Sixto Paz Wells y nuestro comunicador paranormal Juan Andrés Salfate. Digo complaciente, porque en una intervención preliminar tácitamente homérica, Fuenzalida refutó el supuesto OVNI o encuentro de Sixto en la Isla de Pascua y como señaló posteriormente el autor del desmentido en otro programa, la dirección de Red TV, le reclamó explícitamente que no fuese tan brusco en sus ataques al afamado comensal Paz. (Después de la guerra, somos todos generales y por lo demás, si en un programa radial o televisivo de debate, se emplaza a una persona que abandone sus convicciones, creo que está en su perfecto derecho el hacer pública esta situación o más consecuente aún, hacer abandono de aquella entrevista.
Pero como este tipo de programas no son por bolitas de dulces y lo más probable amigos míos, es que tras bambalinas haya existido un contrato con utilidades, los principios pueden pasar a un segundo plano y acceder, en una brutal metamorfosis filosófica, a una verdadera complacencia.......esto es ufopolítica señores y también hay que ganarse la vida.....dicen..)
Los datos de Rodrigo, estaban equivocados en su origen, ya que la cifra del 89% de error de percepción de pilotos está efectivamente publicada, pero no precisamente por J.A.Hynek, sino que por Oberg y ahí hay una muy buena discusión pendiente, ya que sería muy interesante averiguar desde donde el crítico de Kean, obtuvo esa cuestionable información. Independiente a este punto, analizando completamente la argumentación de Oberg en relación al libro UFOs, las contra respuestas no se han dejado esperar, ya que sus argumentos no están analizados con un marco de objetividad, menos en relación al mundo aeronáutico y en este campo no puedo eximirme de la discusión, porque si hablamos analógicamente de futbol, estoy jugando de local.
Las respuestas de Leslie Kean al historiador Oberg, apuntaban a su negacionismo exacerbado más que al fundamentalismo con el cual argumento sus reproches, esto porque obviamente la autora de UFOs no es piloto y solamente conoce parte del mundo aeronáutico por sus trabajos previos.
Pero en este sentido y paralelo al intento de desprestigio que se ha encausado a las personas que nos desenvolvemos en el mundo aéreo, dentro del esquema que realicé en la llamada ufopolítica, la ufología aeronáutica se encuentra en el área de los moderados y con un grado de credibilidad mayor, ya que no tan solo lo pilotos son testigos calificados, ¿Qué pasa con los controladores de Tránsito Aéreo o de Radar?, esos testigos el señor Oberg, ni mi amigo Fuenzalida los nombraron. Quizás porque los olvidaron o porque sencillamente no conocen el ámbito cabal del complejo sistema de información y de control de todas las operaciones aerotransportadas a nivel mundial.
Es cierto que la culpa no es de ellos, pero si están vinculados a la ufología y más aún, critican un sector del cual se obtienen, hasta este momento, las “evidencias” y “pruebas” de mayor contundencia para validar efectivamente la existencia de un fenómeno aéreo anómalo en nuestros cielos, sería recomendable que examinaran los argumentos con los cuales podrían refutar ciertos informes oficiales con los cuales la propia ufología mundial argumenta la validez de los OVNIs o de su estudio, aunque informal y aficionado, pero en parte, basado en las verdaderas investigaciones que realizan científicos y personal profesional del mundo aeronáutico.
Tampoco voy a negar que existan errores de interpretación o de percepción. No en el porcentaje señalado. Pero que hay errores, obvio que constan, si hablamos de personas y por algo en seguridad aeroespacial se trabaja en profundidad el control y solución del error humano, sobre todo en la estandarización de procedimientos. Tú querido amigo Rodrigo deberías saberlo más que nadie, si para Brasil y para el mundo en la revista UFO publicaste que eres asesor científico del CEFAA y en el Comité estos tópicos se abordan en las reuniones.
De todas maneras, el tema esta abierto al debate y eso es un condimento más para lo que viene y cómo se abordará este fenómeno. Es cierto que a falta de OVNIs, buenas son las discusiones ufológicas, sobre todo si llegó la época donde se desenmascaran al fin a los charlatanes que por décadas, han sostenido un verdadero monopolio y que tal cual como es la forma de vida del camaleón, cambian sus creencias y posturas....según la ocasión.







