sábado, 23 de marzo de 2013

ESPECULANDIA, LA ISLA DE LA UFOLOGIA


Haciendo memoria en la década de los 80, hubo una serie televisiva entre los años 1978 y 1984 que hizo furor alrededor del mundo y obviamente en Chile. Esta era La Isla de la Fantasía.
Esta isla recibía turistas los cuales necesitaban vivir una situación ficticia, pero que estaba apegada a una realidad palpable, para conseguir la ejecución de un sueño, los que se enmarcaban en el pago de algún compromiso incumplido, la superación de alguna pena o sencillamente, plasmar un cambio en sus cotidianas vidas.
Recuerdo que su anfitrión era el misterioso señor Roarke, interpretado por el gran actor Ricardo Montalban, el cual hacia realidad las ilusiones de todos los visitantes que acudían a ese paradisiaco lugar. Este personaje, siempre se encontraba acompañado de su inseparable amigo TATU, quién anunciaba con el sonar de una campana, la llegada de los visitantes con el famoso grito: “El avión, el avión”.
Después de leer y analizar las últimas dos semanas la contingencia ufológica de redes sociales, me es propicio efectuar esta analogía con los delirantes comentarios del ufólogo chileno Eric Martínez.

De este ufólogo, no es primera vez que desarrollo alguna idea en este blog, considerando que en una de sus entrevistas en televisión, su ejemplo del pololeo entre el fenómeno OVNI y el ser humano es para mi, una frase digna de ser plasmada en el bronce de la ufologia chilena.
La obsesión con que el Señor Martínez ha embestido contra el CEFAA (muy típico en su actuar), pero por sobre todo contra mi persona, más que interesante, podría calificarla verdaderamente de preocupante.

El Señor Martínez, se ha explayado de manera insistente en relación a un supuesto OVNI observado en el Aeropuerto Arturo Merino Benítez el día 17 de octubre de 2008.
Analizando sus comentarios y la forma en que ha emprendido con adjetivos calificativos improcedentes, como lo son ocultamiento o conspiración entre otros, solamente puedo asociar esta cruzada a una reacción iracunda, resentida y celosa por el proyecto del Diplomado en Ufología que está en curso.
No se puede pedir o esperar otra cosa si estamos en Chile, una nación caracterizada por un chaqueteo desmedido, el que se complementa al cicatero horizonte cultural de algunos personajes enlazados a la ufología criolla.

Volviendo al caso que ha despertado los más recónditos arrebatos del Señor Martínez, puedo agregar algunos antecedentes que complementan el resultado de la investigación del CEFAA donde este supuesto OVNI, terminó por ser identificado como una bolsa en suspensión.
En primer término, la investigación integra de este caso, se encuentra en el comité y señalé personalmente al Señor Martínez, que puede ir a buscarla cuando guste. Pero también como a este personaje le interesa de sobremanera la pendencia y la sobreexposición mediática o por redes sociales, sumado a un narcisismo descomunal, no ha realizado la sencilla acción de comparar su investigación con la del CEFAA, acto muy lógico dentro de un estudio de un reporte, sobre todo, en una persona que se denomina investigador del tema OVNI. Las razones, creo y lo menciono como inquietud personal, están porque el Señor Martínez sabe muy bien que su comportamiento con este comité no ha sido acorde a las normas mínimas de urbanidad, ya que en el pasado encuentro ufológico del Cajón del Maipo, hizo referencias directas al Gral. Ricardo Bermúdez, invitado también como expositor, pero las aprehensiones directas, la efectuó Martínez durante su charla, cuando el Director del CEFAA ya se había retirado del lugar, es decir, lo aludió sin que estuviera. Por suerte y de manera bastante anónima, se encontraba presente Gustavo Rodríguez N., jefe de investigación del comité, quien al momento de terminar el evento, hizo presente su malestar y la absoluta falta de respeto del anfitrión del encuentro ufológico. Por lo tanto, es descifrable que al Señor Martínez le incomode de sobremanera ir al CEFAA a pedir antecedentes en forma personal.
Las conclusiones que efectúa Martínez no dejan de llamar la atención.
En su pagina de CIFAE señala:

Al parecer este objeto tuvo un vuelo inteligente y proporcionado por si mismo.
¿Vuelo inteligente? ¿Qué es un vuelo inteligente?, dentro de la investigación del Señor Martínez, en ninguna parte figura el METAR de la hora de AMB.
El METAR es la información meteorológica del momento de la observación.
Cómo va a saber eso, si no es meteorólogo, bueno, justamente en el diplomado de Ufología está considerado el enseñarles a los interesados en el tema, todos estos importantes antecedentes con sus nomenclaturas para profundizar el estudio de casos como el que nos hace discutir.
El METAR indicaba:
SCEL 17:13.00Z VRB 1KT CAVOK 17/08 Q1020 NOSIG
Sabrá el amigo Martínez que significa esto?, lo dudo, pero se lo explicamos...
Pudahuel, 17 de Oct, 13:00 Z (hora Zulu, es decir 3 horas más de la hora local....osea amigo Martínez las 10:00 AM), viento variable de 1 KT, qué es eso?? KT son Nudos, es decir 1,86 Km/h, viento casi calma. CAVOK (Ceiling and Visibility OK), cielo completamente despejado y visibilidad sobre los 10 kilómetros. 17/08 Temperatura 17º y Temperatura de punto de rocío 08º (cuando la temperatura ambiente se iguala con la temperatura del punto de rocío, se disminuye la visibilidad y pasa desde bruma, a neblina o niebla)
En resumidas cuentas, los antecedentes meteorológicos son claves, ya que al no existir viento o estar muy bajo, existe un fenómeno que se llama conducción o transferencia de calor desde el suelo a los primeros 300 metros de altura (posterior esta convección, advección y subsidencia), considerando que la temperatura era de 17º y en aumento, ya que el METAR de las 11:00 Local, reporto 19º y para esa hora de la mañana, es una temperatura bastante alta.  De esta forma, las corrientes aire son generalmente ascendentes, porque se calienta la superficie muy rápido y por ende, el aire que esta en contacto con ella, elevándose a niveles superiores. En el caso de lugares abiertos como AMB, rodeado de basurales y con las rejas del sector Oeste de la pista 17 derecha plagadas de bolsas, es probable que el desprendimiento de una de ellas, haya sido elevada por una corriente ascendente.      

Tenia apariencia de Objeto sólido...al parecer si.
Volvemos a especulandia pero en su intensidad más aguda, ya que se intenta forzosamente identificar el objeto con la denominación NAVE. Si los ATC consultaron por globos o nombraron la palabra nave, no es que se refiera a la intención de artefacto confeccionado por alienígenas.


Contaba el objeto con proporciones acordes a una confección inteligente...al parecer si.
Vuelve Mister Roarke a llevarnos a una fantasía ufológica, ya que se le atribuye estos giros a un objeto triangular. En las corrientes ascendentes los objetos livianos que flotan, el aire los hacen girar...(Invito al Señor Martinez a que vea el video de Belleza Americana y la bolsa que se mueve y gira, desde la superficie).

Sumado a estos antecedentes, es procedente complementar que el CEFAA visitó en reiteradas oportunidades AMB y realizó varias entrevistas, en las cuales lo más interesante es que los testigos, manifestaron abiertamente su duda en relación a que esto fuera un OVNI, sino que lo observado pudo confundir una apreciación inicial, pero el comportamiento del “objeto”, su desplazamiento ascendente y luego hacia el norte (viento predominante desde el Sur, por algo las dos pistas son con orientación 17 – 35), claramente se atribuye a una bolsa en suspensión.
Es obvio que el personal vinculado a la aviación son testigos calificados, ya que su entrenamiento les permite discernir el tipo de aeronave o las distancias de estas, como asi mismo fenómenos naturales propios de la atmósfera. Pero no hay que olvidar que el ser humano comete errores y en la aeronáutica, el error es uno de los factores humanos de mayor importancia y al que se le brindan horas de estudio para minimizarlos, por lo que el lógico que este personal entrenado, también cometa errores de apreciación.
    
Finalmente, sólo me resta señalarle al Señor Eric Martínez, que debe informarse más de los aspectos de fondo, que los de forma en las investigaciones ufológicas que realiza, ya que al exponer los e-mails con los cuales se comunicó con la autoridad aeronáutica y la FACH, no le suman datos de relevancia para determinar fehacientemente lo que fue reportado originalmente. Debe señor Martínez, profundizar en los antecedentes concretos del lugar de los hechos. El testimonio del Meteorólogo es importante, pero no se condice con las declaraciones de los tres controladores de turno y los datos duros que son complementarios (Meteorología, radar, etc.)

En lo personal, soy un apasionado por el fenómeno aéreo anómalo, más aún, si es un reporte vinculado al mundo aeronáutico. Por tal razón también colaboré con la investigación del CEFAA, considerando que mi esposa es Controladora de Tránsito Aéreo de la DGAC y antes de trasladarse al Radar de Santiago (2012), estuvo en AMB como ATC casi tres años y los testigos de este reporte, no tan sólo son sus compañeros de trabajo, sino que son sus amigos, por lo que los testimonios son de primera fuente. De esa forma, si hubiese un indicio de que lo observado la mañana del 17 de octubre del 2008 constituía un FANI, no quepa duda que lo incluiría en una futura publicación.

Si Usted Señor Martínez es tan interesado en la ufología y con fervor devoto intenta justificar sus inquietudes personales frente al fenómeno, le sugiero que lo haga con una mayor prudencia, objetividad y respeto. No es sano que publique mis fotos en su muro cuando se encuentre en descuerdo con alguna de las tantas aristas del tema en comento. No se exponga tan fácilmente a que una vez más, se demuestre su ignorancia en muchos aspectos vinculantes a la ufología.

Es entendible que en su isla de ufología, Usted sea el de terno blanco que intente hacer realidad el sueño de muchos y proteja el santo grial de los todopoderosos OVNIs con su vida, pero tenga presente Señor Martínez, que al intentar hacer real la imaginación tan deliberadamente, lo hace dueño de Especulandia y eso en estricto rigor, es solamente fantasía pura. Caso cerrado.
   

domingo, 10 de marzo de 2013

INTELIGENCIA EMOCIONAL UFOLOGICA

Esta semana finalicé la lectura del libro “Travesía a Vulcano” (la peligrosa aventura del pensamiento) de Nolberto Salinas Vucina, a quien desde esta vitrina felicito por su excelente ensayo, trabajo que se plasmó en este libro y que navega por las tanto misteriosas como profundas aguas del pensamiento humano.
Es el pensamiento humano, el capaz de erigir civilizaciones, inventar culturas, establecer  mitos, leyendas y en paralelo, abrir la imperecedera imaginación, la cual implanta las acondicionadas y colosales explicaciones (algunas bordeando en la fantasía) a exiguas incongruencias y enigmas que rodean nuestras vidas, entre los que nos interesan de fondo a muchos y nos convocan en este espacio de discusión, por ejemplo los OVNIs.
Al establecer en este blog el esquema de la ufopolítica (escéptica – moderada – especulativa), siendo una pseudociencia, como también  un estudio casi inconsistente en forma y fondo, es interesante como el análisis de este fenómeno de igual manera se las arregla para desarrollar una plataforma movediza de discusión permanente, entre todos aquellos que nos sentimos invadidos por la irresistible curiosidad de saber o quizás conocer  un poco más acerca del tema. (Hago mención a la ufología como el estudio de los ovnis, con todas las posiciones y personas vinculadas a él,  y no como el fenómeno  mismo). 
En este tenor, este blog ha propuesto conceptos que son aplicables al acontecer ufológico tanto nacional como internacional, tales como la MALEABILIDAD de ciertos estudiosos del tema y su capacidad de modificar sus discursos, no pensamientos, de acuerdo al tipo de público o lugar donde exponen sus ideas. Otro concepto que va de la mano, es la COMPLACENCIA de ese público sediento de información que permita tranquilizar esa desesperada necesidad de “la verdad”, con fines teológicos, filosóficos o sencillamente curiosidad intrínseca del ser humano. Otro de los que más me gusta destacar, es la RESILIENCIA de algunos investigadores, ya que al ser expuestas sus charlatanerías, demuestran su capacidad personal para resistir las denuncias y continuar con su deleznable labor, pero muy lucrativa, de mixtura de la ufología con el pensamiento mágico.
Estos conceptos, los cuales han comenzado a utilizarse en las discusiones, debates  e incluso en las conferencias, han provocado una especie de incomodidad a algunos connotados ufólogos. Razones, podemos encontrar múltiples, pero la que más se acerca a la exclusiva, es que no estamos acostumbrados a decir las cosas como son, porque la verdad...siempre ha molestado.
Desde que Agostinelli escribió acerca de los Todopoderosos OVNIs, muchos investigadores comenzaron a moldear un discurso un poco más prudente, en el sentido de incorporar en sus análisis la idea de la duda, pasando a un extremo que es muy común observar en programas de farándula o matinales, el análisis de los NO OVNIs. Por eso me permito señalar que algunos de estos personajes, pueden ser catalogados como opinólogos de la ufología.
Como analizamos el estudio de los fenómenos y no los fenómenos mismos, hoy podemos señalar que algunos de estos personajes, tienen la categoría de todopoderosos.
Esta condición se respalda en que las opiniones, debates o simplemente solicitudes de argumentos con fondo, son constitutivas de las más interesantes descalificaciones, ya que al parecer atentan contra la moda de lo “políticamente correcto” o la “inteligencia emocional”, tan propia del ser humano y lógicamente del chileno medio, basada en la sana convivencia y prudencia en el discurso, es decir la hipocresía hecha realidad.
En resumidas cuentas, el solicitar tajantemente pruebas de la existencia de los extraterrestres o más sencillo aún, la conexión de inteligencias exógenas a un fenómeno aéreo anómalo es sinónimo de nihilismo.
El pedir argumentación teórica, para las barbaridades que algunos investigadores difunden, es equivalente de dar vueltas una copa de vino tinto en el inmaculado mantel de la ufología especulativa, donde los todopoderosos ufólogos, al igual que los todopoderosos OVNIs, son sagrados e intocables.
Quizás  y estoy especulando abiertamente, algunos amigos ufólogos son poseedores de menor resiliencia que otros.
Lo positivo de esto, es que se masifica la moda del debate y que los encuentros ufológicos dejan de ser un monólogo de expertos, donde se mostraban fotos y videos de procedencia indefinida, con análisis precarios o extractos de películas de cine, para ilustrar situaciones muy poco probables. Hoy se abren las posibilidades de que las personas pregunten, pero mejor aún, se están fomentando los debates y eso me parece muy interesante, porque obligará a que algunos ufólogos lean, estudien y se instruyan acerca del tema que exponen.
Esperemos que así sea, pero lo mejor de todo, será que la exhibición pública de diferencias no atentará contra la inteligencia emocional de la ufología, al contrario, permitirá que se muestre cada cual cómo es y cómo piensa. Un sueño casi imposible de lograr.      

miércoles, 6 de febrero de 2013

LA RACIONALIDAD DE LOS DEBATES

Desde hace un tiempo se han efectuado diversos debates ufológicos por las redes sociales.
En estas discusiones participan casi todos, y bien digo casi, los ufólogos o interesados en este apasionante tema a nivel nacional y algunos extranjeros.
Señalo extranjeros, porque hace una semana culminó una serie de correos que intercambié con el investigador peruano Antony Choy referentes a lo que hoy esta en el tapete, la hipótesis extraterrestre.

Como eran varias personas incluidas en los e-mails y sencillamente le expliqué mis razones y mi pensamiento acerca de su posición....se terminaron las respuestas.
Pero concentrándome en lo que he leído y participado a nivel nacional,  mis reparos apuntan a ciertos aspectos ligados a la forma más que al fondo del asunto.

Cabe señalar que las discusiones mantenidas estos días, sencillamente hablan de la verdadera comedia de los extraterrestres.
La incapacidad de argumentar, de confrontar ideas de fondo, incluso de demostrar con sencillos ejemplos de terceros algunas afirmaciones, rayan en una patético frenesí por defender una afirmación que es literalmente insostenible y  es precisamente la explicación que los OVNIs o FANIs, son de procedencia alienígena.

Así como se escribe, esta más que claro la inexistencia de pruebas que sostengan la HET y la realidad es que gran parte de los ufólogos lo saben.
El problema radica en que las intenciones, deseos y anhelos de algunos, se han transformado en la bandera de lucha de otros.

Como es parte de nuestra idiosincrasia y en un blog anterior (10.Sept.12) hablé de los eufemismos ufológicos, explicando que tenemos una brutal capacidad de disfrazar un discurso absolutamente subjetivo, iletrado y chabacano con un lenguaje digerible y pseudocientífico, aprovechando el escaso pensamiento crítico existente en nuestra sociedad.
Este proceso de eufemismos es muy interesante, ya que se ha constituido una verdadera moda para los seguidores de los alienígenas y los que intentan desesperadamente implantar la intervención extraterrestre en la historia de la civilación humana.
Por ejemplo, es grotesco observar los comentarios de Rodrigo Fuenzalida (AION) intentando asociar la posibilidad de inteligencia extraterrestre, con el misterio del conocimiento o los niveles de conciencia que deberán alcanzar nuestras mentes, para comprender estas anomalías. Estos comentarios los realiza casi siempre después que se muestra algún regsitro (falso o cuestionable) de la ruta turística que se intenta posesionar en el Maule.    
También cae en eufemismos ufológicos Eric Martínez de CIFAE Chile Ovni aventura, cuando señala explícitamente que la respuesta al fenómeno es individual y según la experiencia que cada uno tenga. es decir....la subjetividad por sobre la objetividad.
Pese a ser la cara visible de Exopolitics Chile, Nicolás Berasain ha manifestado abiertamente su pensamiento de la presencia alienígena en nuestro planeta, pero tal cual señala, sin una sola prueba y a lo más diez casos a nivel mundial que lo llevan a mantener su especulativo pensamiento. Por lo menos invita al debate abierto y eso es un sano ejercicio al pensamiento y argumentación de las posciones.  
Para que mencionar al investigador de todos los misterios Alberto Urquiza, quien de manera muy prolija retoza con el discurso del enigma de este fenómeno, pero ya ha comentado su experiencia personal con supuestos seres, quienes luego de tocar su cabeza, le señalan la bienvenida a la hermandad.... (algo similar, pero sin palabras a lo vivido por el temucano. Ahí ya tocamos las fibras del misticismo asociado a los OVNIs)
Podría nombrar citas textuales de investigadores nacionales o del extranjero, que en definitiva plantean un discurso ambiguo del supuesto origen extraterrestre del fenómeno, pero que entre líneas manifiestan sus claras tendencias subjetivas al respecto.

Las posiciones de cada cual son absolutamente respetables y definitivamente brindan los espacios para discutirlas. El inconveniente se presenta cuando alguna de estas ideas, muchas de ellas especulativas, pasan a una categorización de panacea o de verdad absoluta del tema que abordamos.
La otra complicación, es la oscilante capacidad de discusión o cotejo de pensamientos expuestos, ya que alguna contrariedad o refutación es considerado casi un insulto y comienza la horrorosa descalificación de las personas, práctica que ojala sea erradicada a la brevedad.

Pese a estas deficiencias y problemas propios de relaciones humanas, creo que las discusiones están alcanzando un nivel mucho más civilizado.
Lo digo con conocimiento de causa, ya que como era habitual, una vez al año tenía serios debates con algunos ufólogos, llegando a puntos de inflexión y bordeando las descalificaciones, pero con el pasar del tiempo y sobre todo la revisión de los entusiasmos, se ha logrado una racionalidad en las confrontaciones, entendiendo que se atacan las ideas y  no las personas. Me refiero explícitamente a Eric Martínez, ya que pese a no compartir en absoluto ninguna de las formulas, estrategias o métodos aplicados a la búsqueda de respuestas, las entonaciones de nuestros intercambios de ideas, han ostentado una madurez bastante interesante.

En el próximo encuentro ufológico de Maipú existirán las instancias de debate, tan necesarias en el estudio de este fenómeno.
Es la oportunidad de aprovechar esta plataforma de discusión e intercambio del pobre conocimiento que poseemos del fenómeno y de los desaciertos intencionados o no, que se han observado en los últimos años, tal cual sucedió con la ilusión de RIOCH, pese a que hubo meses completos que en el programa Neuroufo se habló de las estrategias a seguir para esta red de investigadores que paso a la categoría de etérea y de utópica.

En materia ufológica se deben mejorar ciertos comportamientos, modificar argumentos, plantear nuevas ideas, seguir diciendo las cosas a la cara, en un lenguaje adecuado, pero sin tapujos.  Es decir en ufología y sobre todo en Chile......queda mucho paño por cortar.

jueves, 24 de enero de 2013

LOS OVNIS Y LA CIENCIA

La definición de ciencia es sencilla y universalmente conocida, pero en resumen se entiende por ciencia (del latín scientĭa 'conocimiento') como el conjunto de conocimientos sistemáticamente estructurados y susceptibles de ser articulados unos con otros. Es decir el conocimiento de las cosas por sus principios y causas.
La ciencia surge de la obtención del conocimiento mediante la observación de patrones regulares, de razonamientos y sobre todo de la experimentación en ámbitos específicos, a partir de los cuales se generan muchas preguntas, se construyen las hipótesis, por donde comienza la investigación,  para buscar la  deducción de principios la elaboración  de leyes generales y sistemas metódicamente organizados. Es decir el patrón que sigue la investigación científica obedece a la metodología de la investigación, comenzando por la formulación de hipótesis, comprobación de estas para desarrollar la teoría, prosiguiendo con los principios y leyes.

Observado las sencillas explicaciones que se le atribuyen al fenómeno de los OVNIs, la única base sustentable que hoy persiste para otorgar un esclarecimiento racional es la hipótesis, dentro de las cuales y para este efecto, coexisten múltiples.

Lo que hoy conocemos concretamente de los OVNIs, de los cuales hacemos referencia, es tan volátil e inconsistente producto de la irregularidad del fenómeno, que estas hipótesis esbozadas como solución al enigma ofrecen un vasto conjunto de objeciones, las cuales se acondicionan y desarrollan a las percepciones, intenciones y sencillamente a la aspiración de la persona que las propone, fusionando una sucesión de menesterosos conceptos que en su gran mayoría, ni siquiera tienen relación entre uno u otro.
Estando concientes de que el fenómeno aéreo no identificado, utilizando el acrónimo FANI como científicamente se ha designado, no puede explicarse como solamente el producto de alucinaciones, es preciso acordar que el aspecto psicológico o interpretación de estas manifestaciones, tienen una importancia extraordinaria dentro del contexto social y humano de esta época.

Así quedó de manifiesto en el libro; “Discos Voladores, un mito moderno sobre cosas vistas en los cielos (A modern myth of the things seen in the skies) de Carl Jung.
En este tema, el cúmulo de información que hoy se difunde por todos los medios, está basado en el relato de testigos presénciales y que en la gran mayoría de los narraciones, son la base que escolta la “evidencia” fotográfica o fílmica de la observación.

Cuando se analizan estos relatos, los instrumentos utilizados no son procedimientos estandarizados, ya que las diferentes entidades ufológicas dedicadas a estas indagaciones, poseen sus propias condiciones que difieren unas de otras, pero lo interesante es que las conclusiones de los informes son muy similares, dejando abierta la especulación, ya que ingenuamente la hipótesis es que la autoriza la respuesta concluyente para los casos. Por lo tanto cabe la pregunta, apegado a la definición de ciencia, que si no es posible estructurar los procedimientos de análisis de los casos recopilados, cómo entonces se podría unificar ciertos criterios de evaluación, complementando no tan solo la “evidencia”, sino que el entorno psicosociológico completo de las personas que son protagonistas del avistamiento.
En este sentido, apegados a los estudios de Jung, se esgrime el concepto de “inconciencia colectiva”, siendo sus  arquetipos la disposición latente de la mente humana para actuar y reaccionar en circunstancias y formas determinadas, siendo el respeto y veneración al universo y sus misterios, un persistente elemento para la creación de mitos, religiones, símbolos y ritos, los cuales se recrean, acomodan y trascienden permanentemente y en todas las épocas.

Es esta la clave para advertir la desenvoltura con la cual el fenómeno aéreo anómalo, ha seducido el inconsciente colectivo de nuestra civilización, consiguiendo no tan sólo penetrar en la sociedad, sino que se ha convertido en la nueva forma de entendimiento de los misterios que nos rodean, asociando de esta forma el concepto de paranormal, metafísico e incluso espiritual a manifestaciones desconocidas, pero que interpretan los temores, anhelos y esperanzas de una vida sesgada por todas las carencias cognitivas.
Los avances tecnológicos de los últimos cien años, han permitido en la gran mayoría del planeta satisfacer las necesidades materiales. Sin embargo, no ocurre lo mismo con las inquietudes espirituales inherentes a la condición pensante del ser humano, donde el tema ufológico ha cosechado grandes frutos de creencia mística popular, basados en el crédito de que las supuestas inteligencias que tripulan estas manifestaciones, son poseedoras de una condición evolutiva superior en todos los sentidos.

Frente al fenómeno aludido, es indiscutible la realidad de las manifestaciones bien documentadas, analizadas y que no poseen alguna explicación racional. El problema es introducir todas estas anomalías detectadas en un mismo conjunto, dentro del cual la hipótesis extraterrestre sea la explicación definitiva.       
La investigación basada en la duda razonable hoy juega un papel preponderante, ya que antes de asumir una respuesta definitiva al enigma, hay que abrir las posibilidades de que existen en la atmósfera terrestre y eventualmente fuera de ella,  una serie de fenómenos electromagnéticos, ópticos e incluso meteorológicos, sustentados con el propio cambio climático evidente en nuestro medio, pero que no necesariamente obedecen a manifestaciones de algún tipo de inteligencia extraterrestre.

Si hoy estas manifestaciones dejan un grado de inquietud y nos permiten la apertura al análisis científico y al debate, podemos imaginar la connotación con la cual se interpretaban en las culturas ancestrales.
El fenómeno es real, no tenemos duda, pero también es necesario asumir que no poseemos las respuestas para las interrogantes que expide. Dejando completamente aparte la contaminación de la información ufológica, hay reportes debidamente contundentes que permiten un examen profundo y que son un desafío para la ciencia, pero sin dejar de establecer que por más que se intente arremeter las bases del conocimiento cierto de las cosas, la ciencia no admite juicios y mientras no exista la prueba que certifique la unión entre FANI e inteligencia extraterrestre, lo que se comente, difunda o explique pasa a la categoría de especulación ufológica y el circulo vicioso determinado en esta concepción, se mantendría de esa forma por bastante tiempo más.        
    

lunes, 7 de enero de 2013

LOS OVNIS Y EL LUCRO

Posterior a las discusiones de la semana que pasó y a mi respuesta directa el contraataque de la ufología especulativa, nos encontramos con diferentes textos que son dignos del tan controversial debate, ya que la ausencia de los OVNIs, permite que el excesivo tiempo con el cual se deleitan algunos investigadores, sea empleado en renuencias que superan la misma semántica del fenómeno o mejor dicho, los temas de fondo.

Hay una posición que desde un tiempo a la fecha, señala la improcedencia de que las actividades vinculadas la ufología, gocen de utilidades para los que organizan o sencillamente para los especialistas que exponen sus trabajos. No vamos a negar que la investigación ufológica es precaria, porque en eso estamos casi todos de acuerdo, pero si llama la atención que se critique y se apabulle tan vehementemente en contra del derecho al honorario por la prestación de servicios.
Qué servicios, simplemente los de exponer, difundir o debatir sobre un tema puntual.
La crítica que me llama la atención, es contra los ingresos que se logran constituir en función de actividades de ufología.
Esta es una crítica que confunde aún más, cuando ciertos investigadores se aluden o incluso se ofenden porque su trabajo es calificado como informal y/o aficionado.
Cuando me refiero a la investigación informal, es naturalmente porque las agrupaciones o los investigadores autónomos, no forman parte de una organización formal que efectúe estudios referentes al fenómeno aéreo anómalo. Y señalo organización a centro de estudios, universidades, institutos o como quieran considerarlos, pero que dediquen recursos, medios técnicos y humanos para la asignación o el estricto fomento a las investigaciones.
En Chile no hay grupos o fundaciones de estas características, salvo el Comité de Estudios de Fenómenos Aéreos Anómalos CEFAA, dependiente de la DGAC, el cual en su planta alberga a cuatro personas que dentro de la Dirección han sido destinadas para esta oficina. El resto del comité, lo integramos personal de las Fuerzas Armadas, especialistas de la misma DGAC y científicos de varias universidades, pero que concernimos por una invitación expresa y que además por esta participación, no recibimos pago alguno. Pero el comité en si, es considerado una entidad oficial y formal que se dedica a la indagación de reportes aeronáuticos. (algo que cuesta tanto hacer entender....)

En cuanto a la palabra aficionado, resulta que es bastante interesante la molestia que genera este término, al referir a investigadores informales, los cuales en una presumida obstinación se sienten incomodados por el descarte inmediato del profesionalismo. Pero los ejemplos son tan sencillos y daré uno personal. Yo soy un fanático del fútbol, pero lamentablemente me encantaría ser un jugador profesional. Desafortunadamente no lo soy porque no estoy contratado en club, es decir no trabajo, ni vivo de mi participación como jugador en un equipo profesional y federado. Pero si voy al estadio, sigo a mi equipo y juego cada vez que puedo, es decir le dedico tiempo, pasión, le tengo afecto a ese deporte y cada vez que puedo, le brindo parte de mi vida. Es decir soy un futbolista aficionado. Entonces que alguien me diga “aficionado” porque me vea jugando un partido por algún equipo de amigos, vaya al estadio a ver como juegan los profesionales u opine en redes sociales las contrataciones, triunfos o derrotas de este masivo deporte, sería muy absurdo que me sintiera ofendido. Es más, si la ANFP organizada un campeonato de barrio o de equipos amateur y además a cada jugador le pagaran por participar, creo que estaría primero en la lista junto con mi equipo. En ufología pasa algo muy parecido. Primero, todos los que nos interesa el tema, somos aficionados y eso es muy bueno, ya que con nombrar esa palabra nos sentimos indicados a que le consagramos tiempo, espacio en nuestras vidas y lógicamente estudio y lectura (solo algunos si).
Pero si dentro de esta informalidad en la cual se desenvuelve el estudio de un interesante fenómeno, se crean los espacios y las instancias donde algunos pueden acceder a que se les remunere por el tiempo y la dedicación conferida, creo que sencillamente es lo que corresponde. Si aquellos que se deshonran de sobremanera porque se crean eventos, charlas, congresos donde se cobra un valor por las entradas o a los expositores se les paga, creo que no están muy claros que hoy vivimos en una sociedad de libre mercado y que el consumidor de ese producto, tiene la suerte de elegir si quiere o no pagar por presenciar estos eventos. Para que decir los invitados como especialitas a programas de televisión, a los cuales también se les cancela honorarios por su participación, incluso por hablar solamente majaderías.

En lo personal, apoyo rotundamente el pago a los que dedican tiempo a la difusión del fenómeno.

Lo mejor de todo, es que tengo un techo de concreto, porque en los años que llevo en este tema, en absoluto he recibido remuneración alguna por mi participación en congresos u otros, y no lo hago sencillamente por mi condición de militar en servicio activo y por la probidad que amerita el cargo, ya que en casi todos los eventos donde he participado, asisto en representación de alguna de las instituciones donde realizo mi trabajo y cuando es a titulo personal, tampoco lo hago. Así que los inescrupulosos que de una u otra manera, han intentado tendenciosamente insinuar que mis participaciones traen consigo una ganancia directa, les señalo que en su suspicacia una vez más están en un arbitrario y repetido error. Si el resto de los aficionados puede o esta en condiciones de poder sustentar sus trabajos, de manera que incluso puedan profesionalizarlo, muy bien por ellos. Ahora las materias que expongan y el debate que conlleven, es otra cosa. Como señala por ahí un tinterillo que conozco, pasa a la fiscalización o a la discusión del tema en comento.

Como reflexión final, podemos agregar que si es tan pretendida la profesionalización de estudio informal, la primera etapa para lograr consolidad ciertos aspectos, es la obtención de recursos. Entonces si charlatanes como Sixto Paz u otros connotados por ahí, reciben millones por hablar sus sandeces, perfectamente alguien que diga lo contrario o exponga antecedentes ufológicos más objetivos, puede disfrutar de alguna utilidad que se le brinde por su trabajo.

Que yo sepa, la cortina de hierro se derrumbó hace varios años atrás y nos guste o no, hoy vivimos en una sociedad capitalista y hace varios siglos se dejó de trabajar por bolitas de dulce.

sábado, 5 de enero de 2013

LA UFOLOGIA ESPECULATIVA CONTRAATACA

Después de controversiales altercados ufológicos en redes sociales, queda únicamente una cosa por agregar: “La ufología no tiene limites”.
La pregunta que a continuación florece es, ¿Límite para qué?...y las respuestas las otorgan los comentarios emitidos estos días y estos hablan por si solos. No hay límites para la razón, restricciones para el respeto, cortesías en el debate e incluso, no preexisten miramientos para mantener siquiera la cordura.
Siempre este espacio de opinión ha sido franco, al exponer los temas de contingencia y que conciernen al estudio del fenómeno aéreo anómalo. Precisamente hablaremos de ufología, con nombre y apellido.
El pasado 2 de Enero, en el matinal Mañaneros de Red TV fue invitado como panelista el señor Eric Martínez, de la agrupación CIFAE Chile Ovniaventura.
La entrevista que tuvo una duración aproximada de 30 minutos, alcanzó diversas temáticas en relación a los OVNIs, y en ellas se descubren varios conceptos, como también apuntes del ufólogo invitado que son muy interesantes comentar, ya que al señalar las expresiones textuales, puedo entregar mis argumentos para indicar explícitamente que la ufología especulativa ha iniciado su contraataque y que precisamente el señor Martínez es un especulador ufológico.


Como primera acotación, el ufólogo expresa textual:
-“Partamos que el fenómeno OVNI, busca de alguna manera contactar al ser humano, eso está claro”.
La primera duda que me nace, es el cómo un fenómeno que es absolutamente anómalo busca, con un propósito determinado contactar al ser humano. Si acomodamos en el tapete y le concedemos la búsqueda de reciprocidad con la raza humana a una serie de eventos registrados como fenómenos anómalos, por ejemplo los rayos globulares, el plasma ionizado, las nubes duende, etc., nos daríamos cuenta que tal cual le sucedió a nuestras culturas ancestrales, hoy en pleno 2013 le otorgaríamos un símbolo, personalidad e intención a fenómenos naturales, por lo que englobar todos los fenómenos anómalos a una sola característica o intención detrás de sus manifestaciones, considero que es un error garrafal y demarcan una total carencia de objetividad frente a un tema tan inconsistente.
Según el señor Martínez, esta búsqueda de contacto esta clara.....¿para quién?, ¿para él?, ¿para los ufólogos?,  ¿Quizás para los aparentes contactados ó abducidos?.
Eso es una apreciación de carácter personal, sin argumentación sólida alguna, ya que no existen los ensayos contundentes al momento de emitir su fútil concepto.
Posteriormente, en relación a un antiguo video de un supuesto OVNI en Brasil mostrado durante la entrevista, el ufólogo señala textual respondiendo a un pretendido Foo Fighter:
-“Nosotros suponemos que son una especie de nave más pequeña, por llamarles de esa manera, no tripulada, sino que son para monitoreo o de reconocimiento........Yo no soy muy dado a especular”
El Señor Martínez rotula al explicar este video, la suposición de que un Foo Fighter es una especie de nave más pequeña....¿nave?, ¿Qué tipo de nave se refiere señor Martínez? ¿nave espacial?, ¿nave intergaláctica? ¿nave extraterrestre?, ¿Cuál es la nave más grande?. Al escudriñar el significado de nave, se obtiene: Embarcación hecha para navegar. La pregunta, quién es o son los que navegan en esas naves más pequeñas y la respuesta la entrega al unísono con el panel, señalado primeramente el ufólogo que no es una nave tripulada, ya que se utiliza para monitorear o reconocer. Sigo preguntando, ¿Quién monitorea?, ¿Qué se reconoce?, ¿Para qué?....lo bueno es que inmediatamente aclara el ufólogo que no es muy dado a especular. Yo me pregunto inmediatamente, cómo sería si Eric Martínez especulara.

Luego aparecen las imágenes del famoso OVNI de Phoenix, Estados Unidos. La pauta de una de las conductoras, punteaba lo obtenido de Internet, con la denominación de este evento como “la noche del gigante”.
Lo increíble, es que pese a mostrar las imágenes de uno de los videos originales, del que consideremos una observación muy interesante, el especialista invitado no agrega los datos mínimos necesarios para sostener la tan pretendida y vociferada prolijidad de los ufólogos civiles. Por ejemplo, en ningún momento se señaló que el avistamiento de Phoenix ocurre el 13 de Marzo de 1997 o que la ciudad de Pohenix, es la sexta ciudad más poblada de Estados Unidos, por lo que esta fue una observación masiva, es decir y como pocas veces ocurre en ufología, hubo miles de testigos simultáneos.
Pero lo más sorprendente de este “análisis”, es que el investigador señaló como una referencia complementaria, que los testigos que corroboraron este específico  avistamiento fueron policías - expresión textual -. Aquí sencillamente podemos agregar y en forma directa le digo al Señor Martínez, que por favor averigüe, se instruya, estudie y si no es asiduo a la lectura y no sabe, sencillamente pregunte. Porque si hay una característica que posee esta observación grabada en el año 1997, es que el principal testigo del suceso fue nada menos que el propio Gobernador de Arizona, Fife Symington.
Este Gobernador por dos períodos, previo al 13 de Marzo realizó una ridiculización del tema, la que posterior a la observación,  asumió una retracción pública de sus enunciados, siendo incluso el moderador de la Conferencia de Washington de 12 de Noviembre del 2007.
En el análisis de este video, con muy poca información otorgada, el especialista señala:
- Eso es mucho más que una nave de reconocimiento, yo diría que está enviando un mensaje. Cada vez que uno ve el fenómeno OVNI, hay un mensaje intrínseco.....Estamos acá. Los conocemos y queremos que sepan que estamos aquí”.
Volvemos a las preguntas....¿Quiénes están acá?....¿Quiénes nos conocen?.....¿Quiénes quieren que sepamos que están aquí?...¿Los tripulantes?.... ¿Los extraterrestres?, menos mal que el señor Martínez no es muy dado a especular, como él señala. Pero abiertamente alude a que el fenómeno OVNI es de origen extraterrestre, el problema no menor, es que no existe una sola prueba que sostenga como valida la Hipótesis extraterrestre, ni una sola. 

Paralelo y entre imágenes e interrupciones, el especialista añade unas frases que son verdaderamente simbólicas e incluso emotivas:
-“El fenómeno OVNI se puede rastrear desde los albores de la humanidad, hasta nuestros tiempos”.....
Una panelista consulta, ¿Por qué no hay imágenes de los seres?
El ufólogo señala:
- “Porque aún no estamos preparado para eso”.
-  “Ellos también cuidan eso, ellos no se muestran por algo muy simple....yo lo comparo con el pololeo, tu primero a la niña la vas pololeando de a poco, la ves de lejos...te gustó....contáctame con esta niña......empiezas todo un pololeo de a poco, no puedes llegar y agarrar una niña y darle un beso, porque se espanta”.       

 Resulta que por ninguna parte, puedo hacer una conexión de la analogía del pololeo con la frase que la antecede, ya que supuestamente el fenómeno OVNI se puede rastrear de los albores de la humanidad. Para ser compresivo y condescendiente con el señor Martínez, dejemos establecido como los albores de la humanidad el comienzo de la escritura, sabiendo que los orígenes o preludios es mucho antes, pero así podemos restar varios milenios, es decir lo establecemos en el reinado de Uruk, de Sumeria.....vuelvo a preguntar..... ya que la paleoastronáutica (aberración de la ufología especulativa) analiza desde esos entonces las observaciones de OVNIs, incluso con contacto.....según los postulados acá expuestos por el especialista....¿Llevamos 4500 años pololeando con los extraterrestres?, deberíamos estar a estas alturas casados o incluso ya divorciados......creo que hay una incoherencia en los conceptos bastante evidente.

Podría seguir analizando frases, oraciones y afirmaciones que aparecen en esta entrevista, pero es bastante cardinal la falta de prolijidad conceptual, ya que se establece como marco perentorio el fenómeno OVNI, siendo que es utilizada en reiteradas oportunidades la palabra nave. Sin mencionar siquiera las analogías y personificaciones que se le establecen al fenómeno, como algo de origen extraterrestre.
Parte de la argumentación que sustenta estas afirmaciones, son la posición oficial del CEFAA en Chile, entidad que es permanentemente criticada, pero que sale a colación como un fundamento para lograr sustentar las hipótesis extraterrestres expuestas como verdades absolutas por algunos ufólogos como el aludido entrevistado.

El CEFAA efectivamente se ha pronunciado en relación a la real existencia de un fenómeno aéreo anómalo, lo cual hoy no es tema de discusión. Pero si la interpretación subjetiva  que se da a la segunda afirmación, de que este fenómeno real, hace alarde de un tipo de  inteligencia. Es lógico e innegable que en la interacción de FANIs con aeronaves en vuelo, ya que la forma en la cual se establece un comportamiento inteligente es el análisis posterior a reportes aeronáuticos, tan resistidos por los mismo ufólogos, pero que confieren hoy la mayor cantidad de datos concretos que posee el estudio de los OVNIs y que reflejan en algunos casos, una intencionalidad a la manifestaciones denunciadas y registradas.
Este segundo punto, dentro de la investigación formal, se encuentra en pleno proceso de debate, ya que a partir de una perspectiva psicológica, la inteligencia puede ser analizada desde diversos prismas y en ese sentido, los profesionales aún no se ponen de acuerdo, ya que existe un ejemplo muy sencillo el cual menciona la acción que realiza una mosca al volar y sentirse amenazada, nos preguntamos entonces si su reacción es inteligente u obedece a un comportamiento instintivo. A decir verdad, en el fenómeno aéreo no identificado, ocurre algo muy parecido y en eso se encuentran trabajando y debatiendo los especialistas. Los verdaderos si.
Algo similar para con los últimos debates escritos, que en redes sociales se plantean y que no aparecen en esta entrevista, pero es un embate que realiza el señor Martínez a los procedimientos que recomienda el CEFAA a los pilotos y tripulaciones que observen o interactúen próximos a un FANI.
Esta recomendación señala a los pilotos que únicamente se preocupen de proseguir con su vuelo, manteniendo la atención y cross check en la totalidad de parámetros de la aeronave y sobre todo, de la aeronavegación, lo cual lógicamente, el ufólogo aludido discute por la incapacidad de reacción o limitada defensa que tendrían las aeronaves frente a la manifestación anómala.
en mi calidad de especialista en el tema aeronáutico, es absolutamente comprensible el cuestionamiento que realiza el ufólogo, debido al desconocimiento de los procedimientos estandarizados que se emplean para la mantención de la Seguridad Operacional, materia en la cual trabajo para una próxima publicación, en el sentido de analizar los  riesgos de los FANIs, identificados como peligro, en función de las probabilidades y sobre todo, de la severidad de una interacción colindante. Estos análisis y gestión del riesgo lo realizaré  con ejemplos de casos reales.
Como este trabajo lo pretendo culminar y publicar a fines del presente año, le recomendaré algunos libros de aviación al señor Martínez, invitándolo a que se instruya y de sobre manera, conozca las temáticas en las cuales emitirá futuras opiniones, para de esa forma resguardar su figura pública y evitar que sostenidamente siga emitiendo desafortunados juicios, manteniendo una imagen de precaria ilustración en múltiples materias que se relacionan con ufología, siendo una de ellas la aeronáutica en general.

En resumen, considero que el debate es absolutamente necesario para complementar los conocimientos y el intercambio de opiniones referentes a cualquier tema en específico.
Lamentablemente, por varias aprensiones que sostengo desde hace años con la investigación ufológica informal y aficionada, he sufrido agresiones escritas al punto de que se publiquen fotos de mi persona en muros de organizaciones como CIFAE, para la exhibición de mi nombre, mi rango y parte de mi trabajo, por el hecho de discrepar de enfoques como el de varios ufólogos.
En patrocinio de la tan anhelada investigación que con tanto pavoneo se menciona, nuevamente invito al ufólogo, señor Eric Martínez, a que ordene sus conceptos y a que se perfeccione en los conocimientos del tema. Pero por sobre todo, a que si expone debates públicos o en redes sociales, mantenga un comportamiento y lenguaje adecuado para no entrar en las descalificaciones, sin olvidar jamás la premisa que esto no es nada personal, es simplemente ufología.   

martes, 25 de diciembre de 2012

EL FIN DE LA ERA DE LOS CHARLATANES

El pasado 22 de diciembre un muy buen amigo mío en una conversación de sobremesa, me preguntó qué aburrido se tornará el panorama pseudocientífico, si finalmente las famosas ocho profecías Mayas y sus difundidas transformaciones no ocurrieron.

La verdad es que luego de platicar varias horas, llegamos a una conclusión; efectivamente se cumplió la predicción del fin de una era, pero se refería a la época de oro de los charlatanes.

Charlatán según la RAE es una persona que habla mucho sin sustancia o también un embaucador. (Hay miles)

Pues bien, por décadas la gran mayoría de los medios de comunicación social a nivel mundial, la prensa y sobre todo las redes sociales, le otorgaron cabida a una serie de timadores que difundieron sin escrúpulo alguno, una serie de información sin sustento científico, basados en invenciones fantasiosas o simples especulaciones sin otorgar una sola prueba.

Místicos, psíquicos, tarotístas, sanadores, ufólogos, contactados extraterrestres y conspiracionistas por doquier, se deleitaron por largo tiempo de una especie de impunidad mediática para dar a conocer sus afirmaciones apocalípticas sin reparos. Las razones son múltiples, pero las dos principales es que generalmente estas personas evitan a toda costa los debates, ya que de manera muy somera son desenmascarados o ridiculizados. La otra razón es que los medios donde se difunden sus materias, mantienen el monopolio del pensamiento mágico y esto ocurre naturalmente porque la especulación o fantasía es más atrayente y por ende vende mucho más.

Habiendo pasado el tan anunciado 21 de diciembre, el escenario permutó y se invirtieron efectivamente los polos, porque ahora los chamanes de la nueva era han quedado abajo, en la parte inferior del debate, tocando fondo en el descrédito y precisamente es donde siempre deberían haber estado.
La evidencia es que gran parte de los charlatanes que comunicaron cosas, hoy guardan un silencio culposo o peor aún, se desdicen de sus suntuosas proclamas. Eso ya es descaro, pero si estos sinvergüenzas son capaces de jugar con el temor o sentimientos de las personas, este tipo de comportamiento no debería sorprendernos en absoluto.
Los tres días de oscuridad que tendría la tierra, reforzados por los anuncios de una falsa princesa japonesa con contacto extraterrestre, el cambio del eje magnético de la tierra con la propia inversión de lo polos, la observación de un planeta denominado Nibiru, cataclismos, adornados con la llegada de tres naves extraterrestres que viajaban por el espacio para arribar el 21 de diciembre, no se cumplieron en lo más mínimo.

Todas estas noticias fueron entregadas paulatinamente, por fingidos investigadores que invocando a una preparación o visión científica, muy cuestionable, sostenían estos cuentos extraídos del fin del calendario Maya y acompañados con una serie de profecías concedidas para la posteridad por esta interesante civilización.

¿Qué dirían hoy los Mayas al respecto?, creo que mejor ni preguntarse cómo se sentirían después de saber que sus obras, cultura y quizás proyecciones absolutamente propias de su época, serían tan mal interpretadas y manipuladas por mercaderes del misterio cientos de años después.  

Pero volviendo al problema de raíz, los culpables no son solamente los charlatanes que difundían estos anuncios del terror, y si bien ellos tienen un porcentaje de responsabilidad mayor, los medios de comunicación que les otorgaron pantalla y permitieron la difusión masiva del mito, son los que también deberían hacer un examen de su ineptitud por la carencia de pensamiento crítico. Pero bien sabemos que no será así, ya que todo este mercado ligado al supuesto fin del mundo, trajo consigo mejoradas ganancias a todos los que participaron de la infamación de estas falsedades y hoy en día, eso es lo que cuenta.      
La respuesta no se dejó esperar y pese a que la fecha del supuesto fin del calendario estaba próxima a una navidad, las personas sin mayores cuestionamientos realizaron una preparación con alimentos no perecibles y agua, por si algo de verdad tuviesen los informes dados por los quiméricos “expertos”.
Lo rescatable de todo esto, es que no sucedió absolutamente nada.

De todas formas hubo un par de ritos místicos en algunas ruinas Mayas, celebrando el cambio de era. Pero aparte de estas excentricidades muy propias del pensamiento mágico, no sucedió nada más.

La lección esta clara y aprendida, la ciencia es una sola y no admite juicios. Toda persona que diga o crea poseer información gravitante para el desarrollo humano, tener poderes extrasensoriales o capacidades psíquicas que desafíen a la cultura o contactos con extraterrestres, a partir de esta fecha deberán exponer sus poderes y conocimientos acompañados de los ensayos que fortalezcan sus dichos, es decir, deberán presentar las pruebas que le otorguen sustento a sus afirmaciones, y de ese modo, no entren a la categoría de charlatán. Porque la verdad, ahora empieza una verdadera cacería de brujas, ya que hoy existe una larga lista de personas irresponsables que se aprovechan de las dudas existenciales, intentado unir y legitimar los grandes enigmas que posee el ser humano, los cuales claramente se derivan de nuestra maravillosa capacidad de sentir, pero sobre todo de pensar y cuestionarnos todo lo que nos rodea, buscando un sentido a esta interesante pero convulsionada vida. No por ello tendremos que esperar otro episodio más, donde algunos embaucadores nos ofrezcan las repuestas fáciles a las preguntas difíciles, porque bien sabemos y es la enseñanza de este fallido fin del calendario maya, “para sucesos extraordinarios, se requieren pruebas extraordinarias”.

Hoy todas las personas que se sintieron decepcionadas, engañadas, estafadas o sencillamente con temor por los múltiples avisos de estos mitómanos, pueden ejercer el sencillo derecho a la duda. Un derecho adquirido gratis por todos, una vez que se desenmascaró la guerrilla de charlatanes que hasta hace poco gobernaba nuestros medios. Principado circense que inexcusablemente llegó a su término con todos sus payasos incluidos, en mejores palabras, este es el fin de la era de los charlatanes. Ya era hora.